Foto de Joan Costa. Abril del 2017.

Esta es la Historia del Grandfather, uno de los meros más grandes que podemos encontrar en nuestras inmersiones.
Hay una creencia popular que los Meros son siempre territoriales y la experiencia me dice que no siempre es así. Existen los que realmente permanecen siempre por la zona, aunque en ocasiones desaparecen por un tiempo, para volver a reaparecer más adelante. En estos casos pienso que no abandonan su lugar, si no que por el motivo que sea se van a profundidades mayores pero sin recorrer largas distancias.
Luego tras los años he comprobado que están los que son auténticos aventureros y recorren largas distancias para permanecer por largos periodos de tiempo, hasta que parece que se cansan y se mudan de "casa".
Dentro de este grupo se encuentra Grandfather , Mero enorme (le calculo más de 40kg) y totalmente sociable. Mis primeros encuentros con el fueron hace mas de 7 años y se encontraba siempre por la Baja Bocarones. Enseguida me di cuenta de su gran tamaño (salta a la vista) y sobre todo de lo receptivo que era ante el buceador. Se dejaba acercar y fotografiar sin problema. En una ocasión y tal fue la confianza que conseguí, que no se me ocurrió otra cosa que intentar hacerme un selfie con el. Me fui acercando poco a poco con mi Gopro preparada en mi mano, lista para disparar. No le debió de gustar que mi cabeza se aproximara tanto a la suya y me dio un par de ostias con su cuerpo que se me quitaron las ganas de hacerme más selfies con ningún Mero para el resto de mi vida!!!
Al cabo de año y medio desapareció y eso me produjo una enorme pena. Al estar fuera de la reserva pensé que posiblemente lo habían pescado, pero cual fue mi sorpresa al reencontrarnos al tiempo en la inmersión el Coral, por el área donde están los dos Ceriantos. Ahí permaneció por un año. Cabe destacar que hay como unos 4 kilómetros entre un punto y otro. mas tarde desapareció y al tiempo volvió a aparecer en Punta Restinga (distante del otro punto 1 kilometro), donde permaneció por otro año más. la foto está sacada en este punto, de camino al Arco. De nuevo volvió a desaparecer y esta vez por casi año y medio. Recientemente nos reencontramos, dentro de la reserva marina y alejado varios kilómetros de su última morada.
Como podéis ver, un autentico explorador, nada territorial y una bonita historia de amor la que tengo con el "ABUELITO"