Foto by maestro, Arturo Telle Thiemann

Superamos ya el mes de confinamiento por COVID-19. Bueno si lo miramos bien, tampoco estamos al 100% encerrados; podemos salir a comprar, al banco, farmacia y necesidades más básicas. En mi caso no me puedo quejar, tengo un buen techo que nos cobija a Pili a mi y a nuestros dos perros, sale agua por nuestros grifos y de momento hacemos tres comidas al día, privilegios de los que una gran parte de la humanidad confinada en estos momentos, carece...
Estos días dan para pensar y mucho. Suelo pensar bastante en mis allegad@s y amig@s, también en la gran cantidad de buceadores que a lo largo de estos años dejaron de ser clientes para pasar a ser parte de la familia de Buceo La Restinga, muchos de ell@s médic@s, enfermer@s, policías, camioner@s, etc... y parte de ese sector de trabajadores que en estos días lo están dando todo (incluso su salud y sus vidas), por el resto de la población ¡Admiración y respeto máximo por nuestra parte hacia ellos!
También se me viene mucho a la cabeza el estado anímico que nos provoca el estar encerrados y yo francamente no lo paso bien. Me gusta entrar y salir cuando quiero de mi casa, pasear por el monte o la playa y disfruto compartiendo momentos con mi gente en bares o a la mesa de algún restaurante.
Cada vez que pienso en lo bonita que es la libertad, no sé por qué, recuerdo el fotomontaje que hoy os presentamos y que Arturo realizó a modo de protesta, cuando en el año 2014 un famoso parque-delfinario de Tenerife, adquirió otra Orca para sus lamentables espectáculos circenses. Es trágico que nos moleste nuestro encierro y sin embargo permitamos en nuestra sociedad este tipo de explotación animal, que para beneficio de sus propietarios, privan de libertad a un mamífero marino, separándolo de sus congéneres y obligándolo a realizar durante el resto de su vida (que pasará en una diminuta piscina), una serie de piruetas y saltos para disfrute de un público totalmente empático, que aplaude el comportamiento del todo antinatural del mamífero y al que sus cuidadores-carceleros premiarán con un bocado que llevarse a la boca cuando lo haya hecho bien... Además algunas de estas empresas justifican lo injustificable, se publicitan y atraen más clientes a sus recintos haciendo saber a bombo y platillo que una parte importante (?) de sus beneficios van para estudios de conservación y protección de diferentes especies, entre ellas las que explotan en sus piscinas... En fin...
Es bien cierto que estas empresas aportan un plus a la economía local, pero no es excusa, ya que ha fecha de hoy son mayoría los que han optado por suprimir los espectáculos con animales, llamense circos o parques temáticos, siendo igual y totalmente viables económicamente hablando.
Se que este tipo de publicaciones y pensamientos que tengo en voz alta pueden tener consecuencias, como ya las tuvimos en el pasado, pero nada importa. Lo que importa es que en breve nosotros recuperaremos nuestra movilidad y ellos seguirán encerrados y generando pese a su sufrimiento, beneficios a las personas que se han autoproclamado "sus dueños".
¡Pensemos en el significado de la palabra LIBERTAD!
¡NO DIVING, NO GLORY!